Desde 1968 tu librería jurídica Lunes/Viernes 9 a 19 hs. Sábado 9 a 13 hs Desde 1968 tu librería jurídica Lunes/Viernes 9 a 19 hs. Sábado 9 a 13 hs Desde 1968 tu librería jurídica Lunes/Viernes 9 a 19 hs. Sábado 9 a 13 hs Desde 1968 tu librería jurídica Lunes/Viernes 9 a 19 hs. Sábado 9 a 13 hs Desde 1968 tu librería jurídica Lunes/Viernes 9 a 19 hs. Sábado 9 a 13 hs Desde 1968 tu librería jurídica Lunes/Viernes 9 a 19 hs. Sábado 9 a 13 hs Desde 1968 tu librería jurídica Lunes/Viernes 9 a 19 hs. Sábado 9 a 13 hs Desde 1968 tu librería jurídica Lunes/Viernes 9 a 19 hs. Sábado 9 a 13 hs

Raíces de dignidad: La vid y el veredicto

$40.000,00
$36.000,00 con Transferencia o depósito bancario
3 cuotas sin interés de $13.333,33
10% de descuento pagando con Transferencia o depósito bancario
Ver más detalles
Envío gratis superando los $150.000,00
No acumulable con otras promociones
Compra protegida
Tus datos cuidados durante toda la compra.
Cambios y devoluciones
Si no te gusta, podés cambiarlo por otro o devolverlo.
Entregas para el CP: Cambiar CP
Medios de envío
No sé mi código postal
Descripción

Jose A. Ruta
Raíces de dignidad: La vid y el veredicto

Del autor

Número de Edición: 1
Páginas: 102
Formato:
Encuadernación: Rustica
Peso: 0.15 kgs.
ISBN: 978-631014213-5


VER INDICE

Ruta, José Agustín



Raíces de dignidad: La vid y el veredicto



1ra. Edicion 2026
102 Págs. 21 x 14

Rustica



Contaré aquí la historia de un niño ilusionado, de un joven disciplinado, de un magistrado convencido de su misión, de un hombre herido por la injusticia y, al mismo tiempo, fortalecido por ella. No para justificarme. No para polemizar. Sino para testimoniar. Comprendí que el prestigio puede ser arrebatado en titulares, pero la dignidad no se confisca.

Que los cargos se pierden, pero el carácter se construye. Que el poder es transitorio, pero la conciencia es permanente. Resucitar de las cenizas no es un acto teatral. Es un proceso silencioso. Es levantarse cuando nadie aplaude.

Es seguir sembrando, es volver a creer. Como la vid que sobrevive a la helada tardía, aprendí que la raíz importa más que la temporada. Y si la raíz es profunda-familia, fe, estudio, conciencia el brote vuelve. Y al final, cuando todo se aquieta y las voces externas se apagan, solo queda ese tribunal íntimo donde comparecemos sin máscaras. Allí, si uno puede mirarse sin desviar la mirada, ha vencido. Que estas páginas no sean solo memoria.